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¿Qué tipo de calefacción es mejor?

Los equipos de calefacción y agua caliente sanitaria en el hogar representan casi la mitad del consumo energético de una vivienda, por lo que es muy importante saber qué tipo de sistemas son los que más nos conviene utilizar. Y es que existen múltiples opciones y posibilidades de combinación de sistemas de calefacción y saber cuál es la mejor dependerá de muchos factores, del tipo de vivienda, si es un piso o una vivienda unifamiliar, si hay suministro de gas en la zona, etc. Por lo que no hay una única solución ya que generalmente las características de la vivienda y las necesidades de calefacción son las que determinarán decantarse por un tipo de sistema u otro.

A continuación vamos a analizar los sistemas más habituales como son la calefacción a gas y la eléctrica, pero también hemos querido añadir el uso e integración de renovables por las posibilidades que ofrecen para mejorar la eficiencia energética y el ahorro de energía. Empezaremos por la calefacción a gas, utilizada en España por unos 7 millones de clientes. Para una vivienda a la que llega la red de suministro de gas natural las calderas de condensación se presentan como una de las mejores alternativas ya que son eficientes, rápidas y su buen comportamiento medioambiental le convierte en uno de los mejores sistemas de calefacción para el hogar. Si además, le añadimos la posibilidad de combinación con radiadores y sistemas de regulación para un mayor control de la temperatura, conseguiremos un gran confort unido a un significativo ahorro de energía.

En cuanto a la calefacción eléctrica, que sigue siendo una alternativa para conseguir confort en el hogar para muchas viviendas. Dentro de sus ventajas está el de que se instala fácilmente, es segura, requiere de un escaso mantenimiento y  es una energía limpia que no provoca humos de la combustión. Aunque entre los inconvenientes encontramos que es más cara dados los precios de la electricidad y su velocidad de respuesta, y que incrementa el consumo de energía porque se tarda más en alcanzar la temperatura de confort. Puede ser una buena opción para segundas residencias donde no se hace un uso excesivo de la calefacción.

Por último, sobre las energías renovables, aunque usar algún tipo de energía renovable mejora la calificación energética del edificio y supone un ahorro de energía, podemos decir que su uso y aplicación en el hogar no es generalizado, pero sí cada vez más habitual encontrar instalaciones de biomasa térmica. En España se calcula hay ya instaladas unas 39.000 instalaciones en funcionamiento con una potencia acumulada de 5.000 Mw térmicos. Apostar por las energías renovables es una opción muy a tener en cuenta en viviendas unifamiliares a las que no llega la red de suministro de gas o con difícil acceso a la red eléctrica.