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Claves de la rehabilitación energética de edificios

La rehabilitación energética de un edificio a gran escala afecta a toda la estructura del mismo, lo que requiere una considerable inversión y planificación. Los propietarios o comunidad de vecinos que decidan llevar a cabo la rehabilitación de su edificio deben saber cuáles son los pasos a seguir, qué actuaciones conlleva una rehabilitación energética completa y eficaz y cuáles son las ayudas de las que disponen. Y es que casi el 60% de las viviendas españolas fueron construidas antes de 1980 y cuentan con aislamientos deficientes y escasas medidas orientadas a la eficiencia energética.

El sector residencial es el responsable del 24% del consumo total de energía final del país, la rehabilitación energética del parque inmobiliario se presenta como uno de los pilares básicos para conseguir los objetivos europeos de reducción de emisiones de CO2 en un 20% de cara a 2020. Hay muchas medidas que pueden tomarse a nivel de cada vivienda para mejorar la eficiencia y el ahorro energético de la misma. Teniendo en cuenta que sólo los sistemas de climatización ya consumen el 50% de energía de una vivienda, sustituir antiguos sistemas poco eficientes por nuevos aparatos como calderas de condensación, bomba de calor, etc. puede ser un primer paso muy importante a llevar a cabo.

El primer paso a seguir sería hacer una Auditoría Energética del Edificio que se trata de un estudio que hay que realizar para conocer la situación y el uso de la energía del edificio y su coste asociado. De esta auditoría resultará la Certificación Energética del Edificio y su calificación energética. El resultado de la auditoría energética nos indicará qué medidas debemos llevar a cabo para conseguir mejorar la calificación energética del edificio y por tanto, consumir menos energía.

El segundo paso serían las actuaciones sobre los distintos elementos, como el escaso aislamiento térmico, las fugas de aire y una ventilación inadecuada son los principales focos de pérdidas de energía de un edificio. La rehabilitación energética eficiente debe centrarse sobre todo en solucionar estos tres puntos llevando a cabo diferentes actuaciones. Actuar sobre el aislamiento térmico implica aislar correctamente la fachada y el tejado. Insuflar material aislante en el hueco que queda entre el espacio interior habitado y el exterior o instalar ventanas aislantes. La estanqueidad es evitar las corrientes incontroladas de aire. Algunas vías más frecuentes de fugas de aire son rejillas de ventilación, huecos entre ventanas y pared.

Y por último la ventilación, un edificio que no cuenta con sistemas de ventilación mecánica controlada, generan pérdidas de calor  al ventilar las estancias abriendo ventanas y puertas. La instalación de un correcto sistema de ventilación natural mediante conductos y rejillas o de ventilación mecánica y aparatos como recuperadores de calor, reduce en un 90% la demanda de calor de un edificio. Al margen de las actuaciones generales a nivel de estructura del edificio, es recomendable actualizar los sistemas de climatización, iluminación y ascensores por unos más eficientes. No olvides que hay ayudas a la rehabilitación energética de edificios que son precisamente para mejorar la eficiencia energética de las fachadas o las instalaciones de calefacción y de iluminación, etc.